| Sitges
y su Cau Ferrat –la casa taller del pintor y escritor
Santiago Rusiñol; actualmente, museo– fueron,
hace cien años, el punto de encuentro de intelectuales
y artistas que convirtieron la población en la
capital espiritual del Modernismo catalán.
A partir de la arquitectura de un gran número
de edificios modernistas, sus calles muestran, aún
hoy, aquel recuerdo. Por otra parte, dentro del Cau
Ferrat y del Palacio Maricel, se encuentran los elementos
más representativos de aquel arte total: la pintura,
la música, las artes decorativas o el coleccionismo.
Constituyen la síntesis y la expresión
de la filosofía del movimiento modernista que
predominó en la Cataluña de finales del
siglo XIX y principios del XX.
Sitges
en la época modernista. Itinerario guiado
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